Quimica Perversa

sábado, 25 de mayo de 2013

Tercera parte de "Química Perversa y Perfecta" trailer de "Química"

Gracias a las que se han unido a este blog recientemente, es un honor que les guste mi novela.
Aquí les dejo el link de la segunda parte de esta novela la cual ya esta terminada y pronto comenzare a subir en ese mismo blog la tercera parte. :) http://quimicaperfectasaga.blogspot.com/2013/05/quimica-trailer-la-historia-continua.html
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jueves, 4 de octubre de 2012

Capitulo 31. Cuando todo se acaba.


      El la beso de nuevo. Llegaron a la playa y había buen sol, Había  pocas personas en esa parte de la playa y lo hacía mucho mejor, se situaron en un lugar perfecto, tendieron sus toallas y se sentaron a colocarse bloqueador solar.

      - ¿te gustaría que te lo unte yo? –pregunto Collie ruborizada, pero mirándolo sexymente-
      - Bill se río y luego le dio un beso apasionado- lo que tú quieras puedes echarme.
      - Ella se ruborizo de nuevo- tonto, date la vuelta.

      El se río de ella nuevamente y se dio la vuelta tendiéndose sobre la toalla, Collie cogió el bloqueador de su bolso y lo unto en toda la espalda aprovechando así para hacerle un masaje, Bill repitió el mismo procedimiento que Collie con el pero este fue descarado y le hizo sacarse el brassier del biquini, Collie estaba más que ruborizada temerosa de que alguien le viera.

      - Tu tranquila que si alguien te ve los senos yo lo mato. –el susurro en el oído de ella-
      - Mmm espero que sea asi. –respondió sonriéndole-

      El día pintaba ser uno de los mejores, ambos estaban disfrutando realmente del viaje a pesar de todos los inconvenientes que habían tenido en esos tres días que llevaban, Collie se imagino que si así era ahorita en la luna de miel sería mucho mejor, ¡Stop! Debía dejar de pensar en esas cosas, era muy joven, apenas y estaba conociendo al verdadero Bill y ya quería matrimonio, estaba desesperada ¿o qué? Bill observaba los gestos de Collie mientras que él le acariciaba los costados ¿Qué estaría pensando? Le había entrado la curiosidad gigante de saber que era lo que ella pensaba, daría todo el dinero del mundo por saberlo.

      - Listo –el le dio una nalgadita-
      - Ella se sobresalto y lo miro con mala cara, luego se ruborizo- ¡Hey, eso no se hace en público!
      - Yo puedo hacer lo que quiera contigo Collie. –le dijo el muy descarado-
      - Ella se levanto cogiendo la otra toalla y se tapo los senos- ayúdame a ponerme el brassier.
      - Si me das un beso.
      - No te lo daré, por grosero. –refunfuño-
      - Entonces busca esto en otro lado –se levanto- 

      ¿Pero qué diablos pensaba hacer? ¿Iba a correr? No, eso no.

      - Vamos, no seas niñato, dame mi brassier.
      - No me da la gana –el la miro desafiante- o me das un beso o no te lo doy.
      - Entonces le mostrare a todo mundo mis senos –y no es que lo quisiera hacer era solamente un juego-
      - Su semblante cambio, su mirada se oscureció y alzo la ceja- no te atreverías.
      - Collie sintió adrenalina recorrerle el cuerpo, era su momento- Pues para que tu veas que si puedo.

      Se levanto y dejo caer la toalla pero al tiempo en que la toalla cayo a la arena su pecho estaba cubierto con el pecho de Bill, sintió el alma caérsele a los pies cuando le vio la cara, ese hombre estaba furioso, lamento haberlo hecho, dios mío la iba a matar.

      - No sabes lo que has provocado Collie.
      - Lo siento –ella comenzó a reír nerviosa- 
      - Encima de que te expones a ser vista por otros ¿te ríes de mí? –gruño-
      - Lo… lo siento es que estoy nerviosa –sus lagrimas se asomaron- ¿Qué harás?

      Bill no dijo nada, la cubrió hasta que pudo colocarle el brassier, se aparto de ella y le cogió la mano jaloneándola, Collie estaba arrepentida, cogió el bolso en el que ambos llevaban sus cosas y camino arrastras de él. Estúpida, estúpida, estúpida no dejaba de repetirle su subconsciente ¿Cómo había llegado a sentir tanta satisfacción de ver a Bill así? Era una masoca. Bill estaba completamente fuera de sí, no podía creer lo que Collie había hecho, no pensó que se atreviera pero en el instante que vio lo que ella estaba a punto de hacer la cubrió nadie a menos que fuera él podía mirarla de esa forma tan detallada como lo hacia el todas los días.

      A dos cuadras de la orilla de la playa estaba un pequeño hotel costero, era lindo a diferencia del Hilton era mucho más hogareño, pueblerino, una dulce y amable señora les atendió, Bill disimulo su rabia dedicándole a la señora una caladora sonrisa que a cualquiera se le caerían las bragas incluyendo a las señoras mayores y menos mal que él le había dejado ponerse el vestido de nuevo. Pidió una habitación, y entraron, le iba a ir mal, santo dios. Al entrar en la habitación esta era acogedora, sin muchos lujos pero preciosa, en color verde bosque y algunos arreglos de playa, un bonito lugar para quedarse en Barbados.

      - Collie… 

      Bill la saco de sus pensamientos, ella lo miro temerosa de lo que fuese a encontrar y ciertamente debía temer, Bill tenía los ojos inyectados en ira que ella sabía bien que necesitaba canalizar y lo haría con ella.

      - Bill, yo lo siento en serio, pero es que solo estaba jugando. –dijo en su defensa-
      - ¿jugando? ¡¿Te parece eso un juego?! Que todos los de la playa te vieran sin brassier, pudieran ver lo que es mío, créeme que si me gustara que alguien más viera tus pechos no me hubiese importado desde hace tiempo tomarte fotos y enseñárselas a todos.
      - Ella abrió la boca para decir algo-
      - El la interrumpió- y te callas, cada que abres tu boca es para pedir disculpas y no las acepto. –su mirada y su postura cambio a una dominante y a la vez seductora- arrodíllate.
      - ¿Qué? –esto era nuevo y le excitaba eso-
      - Que te arrodilles, y no hables.

      Ella se arrodillo ante el mirándolo con los ojos bien abiertos esperando cualquier cosas de él. Bill no quería castigarla solo asustarla y que se divirtieran por tal razón actuaba así aunque estaba demasiado molesto y por allí le iba  a dar lo merecido, se recordó que en el bolso había metido el látigo de coleta roja que había comprando en la tienda sexual, lo saco y le quito las tiras que tenia para hacerlo más pequeño, observo la cara de ella y sonrío satisfecho pues había llegado a asustarla pero veía en sus ojos más que miedo excitación.

      - ¿Vas a azotarme? –susurro avergonzada, excitada y asustada-
      - Voy a hacer más que eso, voy a hacerte llorar muchísimo Collie. –le dijo sonriendo sexymente-

      ¡Jesús! El corazón de Collie estaba a punto de explotar de la emoción, el miedo y la excitación, coloco las manos en su regazo y miraba a Bill fijamente, este estaba caminado de un lado a otro mirándola, estaba excitado podía mirar el gran bulto que se había formado en sus bermudas y se relamió los labios. 

      - Sácate la ropa. –le ordeno el-

      Ella no rechisto, se saco la ropa y  se quedo parada, él le ordeno que se fuera hasta la pared y se pegara a ella, cuando estuvo así lo que sintió la dejo helada, un frío latigazo le roso apenas la nalga y ella grito, luego vino otro, y otro mas entonces en vez de gritos fueron gemidos de placer, ¿Cómo era posible que se consiguiera placer con el dolor? Simplemente lo estaba disfrutando. Bill sonrío satisfecho al ver que ella lo disfrutaba, placer para él era poder hacer eso con Collie, jamás lo había intentado pero sabía perfectamente cómo iba todo. La hizo darse una vuelta  y observo que por sus ojos recorrían lagrimas pero ella ya no tenía miedo, estaba excitada a tal punto de que si la tocaban se corría, entonces la cogió por los brazos, la tiro sobre la cama y la abrió de par en par, admirando su hermoso sexo rosado y hinchado, la miro como un tigre hambriento y metió su cabeza entre las piernas lamiéndole el clítoris, jugueteando con él y mordisqueando los labios vaginales de ella, introdujo dos de sus dedos y no dejo de moverlos hasta que ella alcanzo el primer orgasmo y se dejo ir de una forma tan satisfactoria para él.

      Collie se aferro a la cama sintiendo el orgasmo salir con fuerza, golpearla con tanta fuerza que se había quedado sin aire, Bill se subió encima de ella y la beso con pasión, sus labios estaban salados y era porque sabía a ella, pero mejor sabia él para ella, se metió entre sus piernas y comenzó a rosar su pene con su vagina, ¿Cuándo se había sacado el bóxer? Ella no había visto pero que importaba eso, su pene le seguía rosando y ella deseaba tenerlo completamente adentro. Bill entro completo dentro de ella, dejándola entonces sin aire, ella jadeo  y el sonrío viendo la cara de satisfacción y sorpresa por la invasión, le cogió por el cabello y lo jalo un poco hacia atrás para besarle el cuello mientras que ella bajaba sus manos hasta las nalgas de él y le clavaba las uñas, el pego un respingo y le mordió el cuello como un vampiro, ella gimió tan alto que a él le encanto demasiado, comenzó a moverse con real dureza, se puso derecho y la agarro por la cintura haciendo que esta se arqueara un poco y dejara sus senos levantados, esos pezones que deseaban ser torturados por él. Se inclino y cogió uno  y se lo metió en la boca, los senos de Collie eran su perdición, ellos no eran grandes pero tampoco eran pequeños estaban bien puesto en su lugar y resplandecían a la hora del sexo.

      - ¡Bill,  Dios, Dios, eres un Dios!

      El la hizo callar con un beso apasionado, dejándola completamente fuera de juego, ella comenzó a mover las caderas al mismo ritmo que el haciendo todo más excitante, las manos de ella recorrieron desde las nalgas hasta la espalda en donde clavo las uñas nuevamente, jamás se cansaría de esa rudeza exquisita que tenía el al montarla, Collie lo hizo quedar de bajo con un movimiento ágil y lo monto como una experta, lo monto como loca mientras se pasaba las manos por los pechos, el coloco sus manos en las caderas de ella para ayudarla pero Collie le agarro las manos y hizo que subieran por todo su sudado cuerpo hasta llegar a sus senos y que los apretara, ambos estaban conectados y tomando control de todo, eran uno solo en ese momento. Collie sintió la liberación por todo el cuerpo, sintiendo temblores y sofoco, Bill la hizo quedar debajo ahora y siguió moviéndose hasta que se corrió por completo dentro de ella, siguió moviéndose hasta que el largo orgasmo lo dejo noqueado, se dejo caer sobre ella y le dio pequeños besos en los labios mientras que ambos se recuperaban de aquel devastador y placentero encuentro.

      - Collie… tú…eres lo mejor.

      Collie ni siquiera dijo nada, solo sonrío tontamente, Bill supo que estaba demasiado agotada como para hablar así que la dejo que cerrara los ojos y se quedara dormida, sin salirse de ella, hizo que ambos quedaran de lado y subió la pierna de ella a su cadera, cerró los ojos y se quedo dormido. A las tres de la tarde  ambos se levantaron y se dieron una sexy ducha en la que juguetearon hasta cansarse, salieron, se vistieron de nuevo, llamaron a Harry y se fueron al Hilton, porque debían arreglarse para una cena con los empresarios con los que Bill iba a firmar un contrato, todo estaba listo puesto que Collie mientras que Bill se daba otro baño y se arreglaba estaba leyendo, todos los papeles, revisando los acuerdos monetarios y todas esas cosas.  Pasaron una agradable noche que termino con ellos dos haciendo el amor nuevamente hasta quedarse tan agotados que ni siquiera les daba chance de arroparse y se dormían abrazados.

      Ya tenían una semana en Barbados y todo estaba realmente perfecto, no habían mas peleas, excepto las veces en las que Bill estaba celoso de cualquiera que le mirara, desde que se habían encontrado con Antuan días antes eran más cuidadosos cuando andaban en público porque aunque nadie los conocía por allí, eso de que Antuan anduviera por esos lados era peligroso para Collie, el jamás la perdonaría por nunca haberle dicho nada además de que si se enterara todo lo que Bill le ha hecho lo castraría a él y la crucificaría a ella. 

      Dos día antes de volver a Francia nuevamente, Bill decidió que ese día tenían que ir a cenar a un bonito lugar, había llamado a la recepción del hotel y había pedido que le reservaran en un bonito restaurante, Collie estaba emocionada y se puso el vestido casual más bonito que encontró en su maleta, Bill se había puesto realmente guapo, tenía unos vaqueros ajustados, una camisa azul eléctrico que no tenia mangas y estaba abierta a los costados dejando ver su tatuaje del costado, se coloco unos lentes. Al llegar al restaurante era un lugar que los hacía sentir como en casa, era acogedor, lleno de personas que se veían agradables y un servicio de primera, pues al entrar los atendió una dulce chica morena de ojos café, que no dejaba de ver a Bill pero lo hacía con mucho respeto delante de Collie.

      - Me encanta este lugar –dijo Collie ya sentada en su mesa-
      - Es muy bonito, me gusta todo lo que está aquí en barbados es todo muy –hizo una pausa- Mmm muy…
      - Muy humilde y acogedor, es el ejemplo de que no todo tiene que ser lujoso para que sea bonito y agradable.
      - Exacto –el sonrío- me encanta haber venido a este viaje, tanto por lo de la nueva compra como por habérmela pasado de maravilla contigo.
      - A mí también me fascino estos días aquí, fuera de los demás y de lo habitual, sabes ya era rutina la forma en que teníamos sexo pero cambiar de lugares ah sido increíble además de que esos juegos con el látigo –ella se ruborizo- me parecieron geniales, me gusta.
      - Él le agarro la mano  y se la beso- me encanta que te guste todo lo que yo hago contigo.

      Ella sonrío tiernamente, la comida que habían pedido llego y comenzaron a comer tranquilos disfrutando de la velada tan espectacular que tenían, ese restaurante tenia vista al mar y esa noche se veía precioso, como casi todas las noches, hablaron de muchas cosas incluyendo de los planes a futuro, Collie le había comentado a Bill que deseaba algún día incursionar en el mundo de la arquitectura pues le encantaba todo lo referente a planos y construcción, lo había heredado de su padre puesto que el ama todo lo que tuviera que ver con construcción, quería ponerse a estudiar Arquitectura y tener una constructora pues aun tenía mucha vida para hacer todo eso y soñaba con algún día tener algo importante. 

      Bill estaba embelesado viendo como Collie hablaba sobre su sueño de tener una constructora, de ser arquitecta reconocida, los deseos que tenía de superarse y la inteligencia con la que ella le estaba hablando. ¿Quién podría dejarla? Esa mujer era la mujer perfecta, era del tipo de mujer que no andaba con cualquier capullo y él era el ejemplo perfecto de un capullo, pero contaba con la suerte de que ella se había enamorado de él y por eso era que ella seguía. El dejo de mirar a Collie por unos segundos para mirar donde estaba la mesera, quería pedir un pastel y… se puso tenso de una vez cuando vio a la mujer que estaba sentada a tres mesas de la suya, no podía ser, ella no, la mujer misteriosa volteo a verlo y abrió muchos los ojos para luego sonreír como solo ella sabía que a él le encantaba, Bill trago saliva al ver que ella se levantaba.

      Collie observo a Bill extrañada, sus ojos se habían vuelto fríos, peligrosos y extrañado, le había soltado la mano que le tenía agarrada, pero no lo había hecho delicadamente, lo había hecho con brusquedad, el estaba mirando algo y ella se dio la vuelta al ver que una mujer se estaba acercando a ellos.

      - ¡Uau Bill! Yo jamás pensé que iba a encontrarte aquí. Tantos años sin verte. –la misteriosa chica, morena (refiriéndome a color de cabello) de baja estatura, ojos verdosos y cuerpo esbelto miro a Collie- y estas acompañado –alzo la ceja y volvió la mirada hacia Bill- que cambiado estas, los veintitrés años te han sentado realmente bien.
      - Fiorella Leblanc, pensé que jamás volvería a verte –el se levanto, y puso una pose de depredador-

      Collie miro el plato donde había estado su comida y abrió mucho los ojos, el estomago se le revolvió y sus lagrimas amenazaron con salir ¿Qué demonios…? Oh no Dios mío, la cara de Bill al verla, esa cara que reflejaba otra cosa que no era odio, era… era…

      - Están tan guapo. –Fiorella le dio un abrazo a Bill-
      - Él le correspondió sonriéndole- gracias.

      ¿Pero es que el no respetaba su cara? Collie estaba furiosa, pero a la vez dolida el no la odiaba le había quedado claro, al ver a esa chica su mundo se había puesto patas arriba, Bill seguía prendido con ella, lo sabía, ella lo sabía. Bill estaba mirando a Fiorella mientras que por dentro tenía un revoltijo de emociones, verla era revivir el pasado, cuando era un joven dulce, sentimental y detallista, Fiorella estaba hermosa como siempre lo fue. Por todos los cielos Collie, el se había ocupado solamente de mirar y hablar con Fiorella, miro hacia Collie y noto que ella tenía la cabeza baja, por favor que no estuviera llorando.

      - Fiorella ella es Collie mi…
      - Collie alzo la mirada llena de rabia y apunto de lagrimas-
      - Bill trago saliva y balbuceo- mi secretaria.
      - ¡Uau! Qué bonita secretaria tienes –ella sonrío falsamente- un placer conocerte, Fiorella Leblanc.
      - El placer es mío –Collie logro decir algo antes de ponerse a llorar ¿Su secretaria? Con todo el mundo ella era su novia ¿Por qué con la tal Fiorella era distinto?- me disculpáis tengo que ir al tocador.
      - Claro, ve. –dijo ella-
      - Collie miro a Bill esperando que dijera algo, este le esquivo la mirada- con permiso.

      Se fue casi corriendo al baño, entro y se miro en el espejo, estaba roja de la rabia y sentía un dolor intenso en su pecho ¿el en serio había dicho eso de que era su secretaria? Su ojos se llenaron de lagrimas de tristeza, a él todavía le gustaba si no ¿Por qué actuar de esa manera frente a ella?
  
      Bill estaba sonriendo mientras platicaba con Fiorella, al parecer el rencor hacia Fiorella había desaparecido completamente, ella con solo hablarle había acabado con todo eso, era amable y se veía preciosa y… ¿Dónde está Collie? Hace rato que fue al baño, ¿estas imbécil? Ella es tu novia y la presentaste como tu secretaria. El subconsciente le reprendía, era cierto Collie debía odiarlo pero es que el ni siquiera entendía lo que había pasado, solo dijo lo que le salió en ese momento.

      - Oye ¿tu secretaria se sentía bien? Es que note algo extraño, creo que tenía ganas de llorar.
      - Ella está bien supongo –respondió suspirando- oye, un placer volverte a ver pero debo irme.
      - Oh –Fiorella suspiro y le sonrío- Tenemos que volver a vernos, ya que mi error del pasado esta perdonado, me encantaría que saliéramos por allí.
      - Seria genial. -¿pero que estaba diciendo?- hasta luego. –se acerco a ella y le dio un beso en la mejilla que ella esquivo y se lo dieron en la boca, Bill sintió de todo pero decidió ignorar eso y caminar para irse-
      - Hasta luego conejito.  

      Bill se quedo de piedra al recordar la primera vez que ella le había dicho conejito, retiro esos pensamientos de su cabeza y decidió ir a buscar a Collie en el baño pero para su mala suerte ella no estaba allí ¿A dónde había ido? Dios santo estaba más que enojada, estaba dolida podía sentirlo, imaginarlo. Salió a ver si Harry estaba por allí lo vio recostado en la puerta de la limosina tenia preocupación en su rostro.

      - ¿Has visto a Collie? –pregunto Bill desesperado-
      - Sí señor, la señorita se fue en un taxi me ofrecí a llevarla pero me dijo que no, que deseaba irse sola, que necesitaba pensar en algo, le insistí pero no me hizo caso.  
      - ¿Cómo iba? ¿estaba llorando o algo asi?  
      - No sé si lloraba pero parecía un zombi  y disculpe que lo diga así. ¿quiere que lo lleve a alguna parte? 
      - Por favor llévame al hotel, estoy seguro de que ella está allí.
      - Sí señor.

      Se subió en la limosina y Harry lo llevo hasta el hotel, joder la había cagado completamente al dejar que sus sentimientos por Fiorella renacieran y interfirieran con su amor por Collie, porque si, ahora si estaba seguro de que la amaba con todo su ser. Al llegar al hotel subió desesperado a la habitación, al entrar encontró a Collie con las maletas en la cama y llorando ruidosamente, su corazón se partió en dos, ella estaba haciendo maletas para irse. 

      - Collie, nena puedo explicarlo todo.
      - ¿Qué me vas a explicar Bill? Que tu amor del pasado volvió, que la mujer que te hizo daño volvió y por eso tú me ignoraste y le sonreías a ella como un idiota enamorado. 
      - No, no es eso. –el se acerco a ella- por favor créeme que no es eso.
      - No me toques por favor. –ella se aparto agarrando su maleta- 
      - Dijiste que no te irías –se le hizo un nudo en la garganta-
      - Si, se que dije que no me iría hasta que tú me lo pidieras pero Bill ¿estas seguro de que quieres estar conmigo? No soy tu tipo de chica, de verdad eso de que cambiaste tus expectativas puede que sea cierto pero yo no lo soy, te eh dado todo de mi, e echo mil y una cosa contigo pero ¿para qué? Para que al final todo lo arruines porque no puedes admitir que tu ex novia aun te gusta y que no solo te gusta la amas.

      El se quedo en silencio sí, lo admitía aun le gustaba Fiorella la vio y sus sentimientos se avivaron de nuevo pero con Fiorella jamás sintió lo que con Collie entonces ¿Qué iba a hacer? Su corazón estaba dividido y no quería que ella se fuera, sus ojos se llenaron de lagrimas que no quiso derramar y que quito sin que ella se diera cuenta, era el momento, si, él no podía querer a alguien como Collie, no porque ella no lo mereciera, el no la merecía, el no merecía tener a una mujer que era tan frágil y dulce, una persona que lo había dado todo y que él había arruinado con unas simples palabras, era tiempo de liberarla, era tiempo de que su oscura alma dejara la luz que tanto amaba, decirle que la quería solo empeoraría las cosas, todo tenía que acabar aunque sintiera que todo se iba a la mismísima mierda.

      - Bill… estoy esperando. –Dentro de si Collie albergaba aun la esperanza de que él le dijera que la quería, si él lo decía ella se quedaría y no le importaría nada más que eso- 
      - Collie –el trago saliva y se acerco a ella agarrándola por el brazo- es cierto, yo no cambie, este no soy yo, no puedo amarte, simplemente Fiorella marco mucho mi vida y creo que ella es la única mujer que puedo amar, no es que yo vaya a ir corriendo detrás de ella, no lo haré, tengo orgullo y dignidad pero tampoco es que yo quiera quedarme contigo, no quiero lastimarte, yo quiero que te vayas si quieres irte, prefiero mi vida de fiesta en fiesta, de mujer en mujer, yo no te amo.

      Collie sintió que su alma se cayó en sus pies, su corazón estallo en mil pedazos, el dolor en el pecho se intensifico, todo lo que habían pasado, lo que habían hecho, esas promesas estúpidas, todo era un mentira, solo quería follar con ella, era cierto que él no podía amar a nadie.

      - Yo, Bill… -tartamudeo un poco conteniendo las lagrimas- creí en ti como tonta –se echo a reír- pero era de esperarse, aunque yo siempre tuve la esperanza nunca perdí la fe, aun tengo fe de que aunque no soy yo encuentres a la que si haga que todo lo que traes adentro se valla y seas feliz, esto que vivimos fue maravilloso pero todo lo que mal empieza mal acaba y tu y yo no empezamos muy bien, teníamos un juego y el juego a llegado a su fin. Yo eh perdido.
      - Game over. –susurro Bill conteniendo las lagrimas, el dolor en el pecho casi no lo dejaba hablar- hay un dicho que dice que el que se enamora pierde.
      - Entonces yo perdí desde que acepte estar contigo, incluso cuando sabia que tu lo que querías era sexo te di el beneficio de la duda, estaba enamorada de ti.
      - Bill trago saliva y suspiro- Lastima que no puedo decir lo mismo.
      - Collie cerró los ojos por un momento asimilando lo que acababa de decir, luego pudo hablar- Pasare a buscar mis cosas en la oficina al llegar a Francia, tu vuelo sale mañana por cierto.
      - Gracias por todo Collie.

      Ella asintió y agarro su maleta, dejo el bolso que él le había regalado, se quedo parada en la puerta albergando la esperanza de que todo fuera una broma de él y le dijera que se quedara, pero no fue así, el no le llamo, no dijo nada y entonces salió con la cabeza muy en alto, ella había perdido y aceptaba la derrota, la vida continuaba o por lo menos eso creía. 

      Cuando Collie salió del lugar Bill se quedo sumergido en sus pensamientos, había dejado ir a la mujer que había querido más que a  cualquiera, la había liberado de él y sus demonios, y aunque sentía que su vida ya no tenía rumbo se convertiría entonces en un vago, vagaría por las calles de la soledad hasta encontrar el camino que lo llevara a la muerte.


Epilogo.

      En una de las noches más desiertas en los barrios bajos de Francia, Lisandro estaba en un callejón follandose a una de sus putas personales, su teléfono celular sonó y gruñendo lo agarro, al contestar se dio cuenta de que eran los gemelos Johnson.

      - ¿Qué quieren par de imbéciles? –gruño empujando contra el diminuto cuerpo de la puta que se follaba-
      - Señor, la señorita Giggles recién acaba de llegar a Francia en un vuelo desde Barbados, ahorita va camino a su casa.
      - Interesante, síganla y no la pierdan de vista, tómenle fotos quiero ver cómo está la condenada antes de hacerle una grata visita. 

      Corto se guardo el teléfono y siguió embistiendo a su preciosa puta, Collie sería fácil de matar, aunque antes de hacerlo a él le encantaría follarsela porque cuando estuvo presa en su guarida nadie le había permitido tocarla y eso lo cabreaba.

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      - Collie Necesito verte, hace dos semanas que no te veo ¿estas bien? Por favor atiéndeme la llamada.

      Collie estaba acostada en su cama, no había contestado llamada de nadie desde que había llegado de Barbados, cuando fue a la oficina agradeció no haberse encontrado con nadie más que con Rei, ella se imaginaba lo que pasaba pero no le había preguntado y le había ayudado con sus cosas, la trajo hasta el departamento y le dijo que podía contar con ella, pero ella no quería saber nada de nadie,  Niall se la pasaba llamando pero ella en verdad no quería saber de nadie. Era el décimo sexto mensaje que le dejaba Niall y ya estaba algo fastidiada así que a la siguiente llamada le contestaría para que dejara de insistir.

      - ¿Qué quieres Niall? Estoy perfectamente bien, no quiero ver a nadie entiéndelo por favor.
      - ¡Uau! ¿es esa la manera en la que me saludas luego de tanto tiempo?

      Collie se quedo de piedra al escuchar esa voz que no escuchaba desde yacía un año entero.








             Hola, bueno gracias a todas las que comentaron en el capitulo anterior, ya este es el final de una primera temporada de esta novela se que a algunas podrá no gustarles pero así va todo, yo lloré escribiendo esto, créanme que  llore con todo mi corazón y solo una persona sabrá porque lo digo y porque lo hice, la segunda temporada vendrá cargada de muchas cosas así que espero que pasen por el blog en donde apenas tendré el prologo y el trailer para que se vayan haciendo una idea, os quiero y las espero en el otro blog. Clic aquí y iras al Prologo de la segunda temporada.


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martes, 2 de octubre de 2012

Aclaración Del capitulo 30 (Importante de leer)

Hola, bueno solo escribo esto para decirle a la que haya mal interpretado lo que quise decir con respecto a que a Bill no le gustan las morenas el claro lo dijo "ME GUSTAN PERO ES UNA LARGA HISTORIA" 

            ¿Quieren saber porque?

El se refería a color de cabello, si, le gustan las morenas y cuando hablo de MORENAS es: Negro, castaño oscuro, castaño claro y así. La razón por la cual el dijo eso es porque SU EX NOVIA y espero que quede claro, ERA MORENA (su color de cabello) por eso, ¡jesus! es que algunas me arman el drama por haber dicho así y no especificar, antes de criticar por favor analicen lo que van a decir porque hacen que uno se sienta estúpido. -.-'  

 A el le gusta Collie porque ella es pelirroja y es la primera vez que esta con una pelirroja. Y otra cosa cuando dije "HACER SUS NECESIDADES" me refería a todo en general no a una sola cosa ni siquiera la que algunas pensaron. 

Perdón si se lee con algo de sarcasmo, molestia y así, pero en verdad si me dio un poquito de rabia que me dijeran "LA CAGASTE" cuando yo no he dicho nada malo. SE que muchas aliens son morenas de color de piel y de cabello y pues venga yo no puedo decir nada porque soy morena de piel y pelivioleta (eso desde hace tres días)  así que no me malinterpreten que me hacen sentir mal luego. :'( bueno me voy a seguir escribiendo la segunda temporada. os quiero u.u

        
                                   Raibelys Miranda


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Capitulo 30. Elixir de la vida.

      Luego de desayunar al aire libre, Bill le pidió a Collie que se fuera a dar un baño, ella así lo hizo, se fue al baño, hizo sus necesidades y sonreía como tonta al verse en el espejo se veía plena, llena de alegría y todo gracias a su elixir de la vida, Bill era su elixir de juventud y desde que ellos dos estaban juntos el gozaba de juventud, parecía un muchacho de su edad. Salió del baño y vio sobre la cama un traje de baño, el verde oscuro con un broche dorado en medio de los senos y las bragas también lo tenían pero a los lados era un pequeño lazo, ella río buscando al que eligió el biquini y no estaba, frunció el ceño pero procedió a colocarse su biquini, se observo en el espejo y ¡Uau! Su cuerpo estaba en forma, sus mejillas sonrosadas y sus ojos brillando, definitivamente Bill era la poción para la juventud.

      - Te queda realmente sexy. –dijo Bill entrando a la habitación con un bolso de Dolce&Gabana- toma te traje esto.
      - Ella abrió mucho los ojos- Esta hermoso, pero no…
      - El frunció el ceño- Collie.
      - Ella asintió sonrojada y se acerco a él, se puso de puntillas y le dio un dulce beso agarrando el bolso y mirándolo- Uau es hermoso.

      El bolso era rosado y grande, el bolso de una diva.

      - Ábrelo. 

      Ella se sentó en la cama y abrió el bolso dentro había un vestido en color verde bosque Collie lo saco y se quedo con la boca abierta, era un vestido de playa muy sencillo, largo y suave mas unas sandalias de playa negras sin duda alguna eso resaltaría el color de su piel pálida. Alzo la mirada, se levanto y camino hacia el. Le dio un dulce beso en los labios y lo abrazo.

      - Tu siempre me sorprendes, pero…
      - El la interrumpió- póntelo, ya casi es hora de que vayamos a la carpa donde están los chicos. –sonrío dándole otro beso-
      - Ella entorno sus ojos hacia él y luego suspiro- Esta bien. –sonrío-
      - Buena chica. –le hizo dar la vuelta y le dio una nalgada- 

      Ella se sobresalto y lo miro ruborizada, cogió el vestido que estaba sobre la cama y se lo coloco,  le quedaba perfecto ese hombre sabia hasta su talla de ropa y como no saberlo si él conocía cada parte de todo su cuerpo. Se coloco un poco de maquillaje y entonces salieron de la habitación tomados de la mano como lo que eran, novios. Collie quería saltar de la emoción que le daba estar con él así. Bill sonreía cada vez que observaba con el rabillo del ojo la emoción de Collie era como una pequeña niña contenta con todo, esa mujer era la alegría andante.

      Harry les esperaba en el lobby del hotel Hilton, llevaba puesto un pantalón caqui blanco y una camisa de playa, tenía que estar algo informal puesto de que hacia muchísimo calor, al ver a Collie sus ojos se desorbitaron, ¡Era la mujer más sensual que había visto en su vida! Aparte de que la chica tenía un rostro de porcelana, lo pensó mucho antes de hacer un comentario acerca de su vestimenta o su belleza puesto que el hombre que la acompañaba desprendía peligro por todos los lugares que se pudieran imaginar, ese hombre estaba enamorado de ella se le notaba pero… era demasiado posesivo.

      - Buenas Tardes señorita Giggles y Señor Kaulitz –dijo amablemente sonriéndole a ambos-
      - Bill le sonrío por educación- Buenas Tardes Harry, ¿Me has traído lo que te pedí?
      - Sí señor, está en el auto. –contesto algo temeroso, ese hombre con esa mirada podía poner nervioso a cualquiera-
      - qué bueno, entonces es hora de irnos.
      - Collie miro a Bill entrecerrando los ojos- ¿Qué le pediste? –susurro-
      - Algo –sonrío tiernamente para ella- espera a que lo veas.
      - ¿una sorpresa? Odio las sorpresas –se ruborizo- pero podría acostumbrarme porque pues tu eh, me has dado varias sorpresas este día.
      - Te las mereces.

      Y estaba en lo cierto, se merecía eso y todo lo bueno del mundo por el simple hecho de que ella estaba dándole felicidad. Collie sonrió pero sabía que ella tenía que corresponderle a todo lo que él le daba, no era solamente sexo lo que quería darle, esa misma tarde tenía planeado entregarle todo lo que ella tenía y era su corazón, ya se lo había dado pero no de palabra y necesitaba que él lo supiera, tenía el presentimiento de que algo pasaría esa tarde pero no iba a permitir que el miedo se apoderara de ella, era algo inaceptable en esos momentos. Al llegar a la limosina Harry abrió la puerta y ella entro primero quedándose boquiabierta Hayley Williams de Paramore estaba allí su emoción fue en aumento, espero a que Bill entrara al auto y se le quedo mirando.

      - ¿Pasa algo? –pregunto sonriendo-
      - Oh Dios, ¿Por qué no me lo dijiste? –miro a Hayley incrédula-
      - Tu eres Collie, un placer conocerte –Hayley le sonrío tendiéndole la mano-
      - Ella se la apretó y sonrío emocionada- El placer es mío, Uau no me puedo creer que te tenga en frente, cuando tenía diecisiete fui a un concierto tuyo en Estados Unidos me encanto.
      - Qué bueno saberlo –sonrío amablemente, tenía el cabello de color naranja de nuevo y estaba maquillada poco, tenía una playera y un pantalón capri Amarillo, unas sandalias playeras y sonreía hermosa- Me encanta conocerte, Bill ayer no dejo de hablar de ti.
      - ¿ayer? –pregunto confundida, habían estado todo el día juntos y ella no recordaba que él le hubiese hablado o algo así-
      - Si, es que ayer yo la llame –dijo Bill sereno- bueno ella a mí y nos pusimos de acuerdo para esto, se que querías conocerla y por eso te la traje a ella solita.
      - Collie se ruborizo notoriamente y bajo la cabeza- que bonito gesto.
      - Él le subió el mentón con los dedos y luego le hizo mirarlo- por ti, todo –le dio un dulce beso-
      - Hayley suspiro sonriendo- es tan hermoso verte así Bill ¿hace cuanto no nos veíamos? 
      - Un montón de tiempo. –dijo Bill ruborizándose un poco-
      - Deja que conozcas a mi novio lo amaras es un amor de persona y aunque muchos digan que es un capullo, es feo y gordo a mi no me importa ese hombre me ama y yo lo amo a él. –dijo con sinceridad-
      - Tu novio no es feo, vi una foto tuya con él en facebook y me parece simpático, uno no se enamora del físico si no de lo interno, lo físico se acaba con los años lo interno queda y es lo que importa. –dijo Collie mirándola-
      - Bonitas palabras Collie. –Hayley asintió- es tan cierto.

      Bill se detuvo un momento a pensar en eso que era tan cierto, el físico se acaba y lo interno permanece, pero… ¿Qué cosa buena tenía el internamente? Era un mal hombre o por lo menos eso era lo que sentía, y poco a poco se estaba dando cuenta de que sentía algo por Collie realmente, pero tan mala persona era que ni siquiera podía decirle te quiero o un te amo verdadero. Llegaron a la carpa donde estaban los demás, el representante de Paramore, mas los otros dos integrantes, mientras que Bill estaba saludando a otras personas con Hayley quien se lo había llevado ella saludo emocionada a los demás integrantes de Paramore, Bill volvió con otras personas y la miro alzando la ceja pero sonriendo, como todo un poseso paso la mano por la cintura de ella y la pego hacia el mirando a los tres hombres de color que tenía en frente.

      - Ella es mi novia y es la encargada de ayudarme con los asuntos de la empresa. –sonrío orgulloso-

     Collie se quedo paralizada, lo había escuchado decírselo a ella misma, pero no a otros y ¡SI! El había dicho “Ella es mi novia” sonrío emocionada y saludo a los tres hombres presentándose, ellos se los llevaron a ambos a otro lugar de la carpa para revisar algunos papeles, hablar sobre cuántos instrumentos y todo eso, el día se estaba haciendo realmente aburrido y lo único que mantenía su aburrimiento en bajo nivel era escuchar a Paramore ensayar antes del concierto. Collie miro su reloj de muñeca, ese regalo costoso que le había hecho Bill y que le encantaba y eran las cinco de la tarde  pronto oscurecería y comenzaría el concierto, estaba ansiosa por ver a Hayley cantar, jamás se lo creerían que ella había estado junto a ella, ah, que importa nadie tenía que creerle porque ella lo vivió y eso era todo, Bill era un amor y sabia como hacerla sentir bien todo el tiempo, aunque lo que ella amaría seria que él le dijera que la quería pues eso era lo que más le preocupada de todo, que el hiciera todo eso pero solo para estar con ella sexualmente, aunque últimamente estaba viendo a un Bill diferente aun existía ese miedo. La reunión se había dado por terminada los empresarios se llevaron un momento a Bill y Collie se paro frente al escenario en la zona VIP para ver como tocaban y Hayley cantaba Adore, sus ojos se llenaron de lagrimas pues esa canción era hermosa y ella la reconocía muy bien, no se había dado cuenta hasta ese momento de cuanto extrañaba Estados Unidos y su familia.

      - ¿Pensando? –Bill le llego por detrás y le dio un gran abrazo- 
      - Ella se sorprendió pero luego le beso el antebrazo y volteo a verlo- si, es que esa canción me recuerda a mi mamá y mi papá pues recuerdo que siempre estaba cantándola y a mi papá le encantaba, me recordó a todo lo que extraño de Estados Unidos.
      - Me imagino –el la beso dulcemente en la frente- pero no pienses en cosas triste pequeña, ven conmigo.
      - ¿A dónde vamos? –ella lo miro extrañada-
      - Ven conmigo Collie. –le cogió la mano-

      Ella no dijo más nada y juntos caminaban hacia la carpa, el bolso de Collie estaba sobre una silla, lo agarro y salieron de nuevo, ella no se imaginaba que fueran a hacer pero se quito el reloj y todo las prendas que no eran de vestir que traía porque conociendo a Bill era algún invento suyo, ella quería quedarse a ver el concierto pero quería mucho mas saber que era lo que Bill quería hacer.

      Llegaron a la playa, esa parte especifica estaba desierta, habían muchas rocas que las olas golpeaban aun había un poco de sol, el cielo estaba anaranjado y lo que se veía era hermoso, Bill se sentó en una piedra ayudándola a ella a sentarse junto a el, la sentó muy cerca dejándola a ella de espaldas para el poder pasar los brazos por su cintura, ambos observaban calladamente el océano, a los lejos se veían algunos yates, habían tres buques y Collie solo sonrío es que Bill se las ponía fácil ese era el lugar perfecto para entregarle lo más preciado, su corazón, cuando el no la estaba viendo había aprovechado y se había metido en una joyería, observo un dije de corazón era de oro puro y tenía un pequeño diamante que brillaba con mucha intensidad, le pidió a la chica del mostrador que se lo diera  con una cadena, lo habían metido en una cajita negra y ella lo tenía en su bolso para dárselo a Bill, se aparto un poco de él y este la miro extrañado.

      - ¿Qué pasa?
      - Nada malo –ella sonrío colándose el cabello para atrás, el viento no la dejaba tranquila-
      - Quiero seguir abrazándote. –susurro él, un poco apenado ¿Por qué? No lo entendía-
      - Ahorita espera, tengo que decirte algo realmente importante. –ella rebusco en su bolso-

      El la miro confundido y ese miedo que había apartado volvió a renacer pensando en que ella le diría que lo iba a dejar. Collie saco una cajita negra y la apretó fuerte en su mano derecha estaba nerviosa, muy nerviosa.

      - Collie ¿sabes que me estas poniendo nervioso?  -admitió con sinceridad-
      - Si, lo puedo notar –dijo ella sonriendo al verle la cara pálida que el tenia-
      - Entonces no me tengas así, tengo el alma apunto de caerse a mis pies.
      - Tranquilo –ella se acerco y lo beso dulcemente en los labios-
      - El se tranquilizo un poco algo avergonzando por su comportamiento y la miro- dime lo que tengas que decirme Collie.
      - Está bien. –ella tomo aire y lo miro directamente a los ojos mientras cogía la mano de él y colocaba la cajita sobre esa preciosa mano- Esto es para ti.
      - El abrió mucho los ojos y bajo la mirada para ver la cajita- ¿Para mí? Collie tu no debías molestarte yo…
      - Ella le interrumpió- no me digas nada porque cuando tú me regalas a mí y yo digo que no debiste molestarte me dices que tú tienes dinero que puedes darme y que lo haces porque quieres. 
      - Tienes razón –el sonrío conmovido, los únicos que siempre le regalaban algo eran Georg, Gustav, sus padres, Tom y nadie más.- ¡Uau! Eh, nadie me regala cosas, solo mis amigos Georg y Gustav, mis padres y Tom.
      - Me siento privilegiada por ser yo quien te de ese regalo, soy tu novia. –ella se ruborizo- ábrelo.
      - El sin esperar más abrió la cajita observando que era un collar con un dije de corazón, era realmente hermoso y viniendo de Collie le gustaba mucho mas- Que hermoso.
      - Te preguntaras porque un corazón, pues yo… -ella trago saliva- Yo, te entrego mi corazón y ese dije simula mi corazón, nunca había sentido este amor tan grande que siento por ti, yo realmente siento que estoy arriesgando mucho por ti –dijo sinceramente- pero merece la pena porque te amo –se ruborizo completamente- y me encantaría que lo llevases contigo si quieres, es la muestra más fiel que tengo para decirte que nunca me iré de tu lado a menos que tú seas quien me lo pida, nunca te ataría a mi porque yo sé como son las cosas, me pediste que lo intentáramos y lo estamos haciendo y me encanta este nuevo Bill que yo estoy viendo.

      El no pudo decir nada a cómo iban las cosas se iba a poner a lloriquear como un niño y eso no quería, la abrazo con fuerza y le dio un beso largo, cargado de amor, de pasión y de deseo, nunca se encontraría a una mujer como Collie, jamás lo haría y eso lo hacía sentirse afortunado, ella estaba diciéndole que lo amaba y él se sintió extraño pero feliz de que lo hiciera, a él le costaba demostrar sus sentimientos y por más que lo intentaba las palabras no podían salirle de su boca.

      - Collie, es lo más hermoso que me han dicho en la vida, yo no quiero que te alejes nunca de mi eres la mujer que me ha cambiado la vida y eso lo agradezco,  prometo llevare este corazón a donde sea que valla porque tu iras conmigo. –la beso nuevamente y luego se coloco el collar-
      - Seré tuya siempre Bill.

      Los dos se abrazaron y se levantaron de las rocas, cuidadosamente se bajaron hasta pisar tierra y se sacaron los zapatos para caminar por la orilla de la playa el sol ya estaba oculto desde yacía mucho rato y ellos con su frenesí de besos ni siquiera se habían dado cuenta, sus corazones latían a un ritmo acelerado pero era un la emoción de esa confesión. Collie comprendió lo difícil que era para Bill demostrar los sentimientos pero le daría tiempo al tiempo porque del desespero queda la amargura, ella sabía que Bill  no sería capaz de lastimarla aunque su subconsciente le dijera que si ella sabia y confiaba que no y si el algún día lo hacía seguramente enloquecería y se volvería una mujer fría. Bill cogió a Collie de la mano y la hizo dejar el bolso tirado sobre la arena, la arrastro consigo hasta el  agua y la hizo sumergirse, ambos se sumergieron en ese mar salado, el agua estaba helada y Bill le dio un beso bajo el agua, Collie estaba que quería matarlo pero con ese beso todo había cambiado, salieron a la superficie y siguieron besándose, ambos estaban rebozando de alegría y felicidad. Algunos turistas y pobladores de Barbados estaban observándolos enternecidos por tal arrebato de Bill de irse los dos al agua, al salir todo mundo le dio un aplauso y ambos se ruborizaron, ella cogió su bolso y se exprimió un poco la ropa, Bill hizo lo mismo y se encaminaron hasta el concierto que aun seguía, había mucha gente y los chicos estaban tocando Misery Bussines. 

      Luego de que pasara el concierto, Bill y Collie decidieron volver al hotel, ambos estaban agotados todavía de toda la actividad sexual de la noche anterior pero un polvo en ese momento no les caería nada mal, se metieron al baño y Bill lleno la bañera, el agua estaba tibia y deliciosa, ambos entraron juntos y comenzaron a acariciar sus cuerpos, relajándose.

      - Bill –susurro Collie mientras masajeaba suavemente los dedos largos y bien cuidados de el-
      - Dime mi amor –el le beso el hombro desnudo-
      - ¿Qué dirían los demás de nuestra relación? Ósea que piensas tu que dirán tus amigos y tu hermano.
      - No lo sé, realmente no lo sé, como buenos amigos deben alegrarse pero conociéndome como me conocen también dirán que es solo una ilusión. –dijo haciendo un mueca con la boca-
      - Ella trago saliva- ¿crees que no me quieran para ti?
      - De quererte te quieren, créeme que si, y en tal caso no estarían de acuerdo solo porque ellos piensan que yo no soy hombre para ti, eres una mujer dulce, adorable, tienes todo lo que yo antes no buscaba en una mujer, si te pones a ver yo nunca anduve con mujeres que no fueran rubias, las morenas no me gustan, si me gustan pero es una larga historia, tu eres pelirroja y menudita, eres todo lo contrario a lo que yo creía que me gustaba.
      - Entiendo –ella suspiro y pensó en la ex de Bill que le había hecho mucho daño- ¿Cómo se llamaba esa chica que te hizo mucho daño?
      - Bill se puso tenso- ¿Para qué quieres saberlo?
      - Ella se odio por haber preguntado- solo quiero saber. –dijo en tono bajo-
      - Fiorella Leblanc así se llama. 
      - Ella suspiro de nuevo- Oh, eh ¿y sabes algo de ella?
      - No.

      Ella entendió que no debía preguntar mas, por estúpida había tocado tierra húmeda y por eso Bill se ponía de esa forma. Collie ¿no te diste cuenta? Ese hombre aun siente cosas por ella y… No dejo seguir a su subconsciente si lo hacía pararía a loca, no él no podía sentir nada por esa mujer había pasado mucho tiempo, no podía ser posible, Bill salió de la bañera una vez que estuvo completamente limpio y agarro la toalla, se seco y luego se la paso por la cintura. Collie lo miraba un poco triste porque sabía que el de alguna forma estaba dolido, enojado o cualquier cosa, se había salido así rápido, ella se salió se seco y se asomo por la puerta del baño para ver donde estaba Bill, el estaba acostado sobre la cama con solo unos bóxers puestos, uh estaba realmente enojado. 

      Bill coloco su brazo sobre sus ojos y suspiro al recordar a Fiorella, había durado un año pero en ese año el se había enamorado de ella como un estúpido y le había entregado todo, le había dado todo lo que ella pedía, le daba amor todo sus ilusiones de chaval estaban junto a ella pero la muy perra lo había desperdiciado todo, cuando Collie le pregunto sobre ella no evito molestarse porque el simple recuerdo le hacía sentir asco, repugnancia pero a la vez su corazón latía acelerado ¿sentía algo por ella aun? Yacía mucho tiempo que él había decidido enterrar a esa mujer en un ataúd y mandarla lejos, fuera de su corazón, recordar cómo había llorado por ella lo ponía enfermo aunque cada vez que se le venía algún recuerdo bonito de ella a la mente se le encendía el corazón pero le dejaba un dolor en el pecho ¡Basta! tenía que centrarse en su presente, en Collie y en que tenía que enamorarse perdidamente de ella ¿O ya lo estaba? No lo sabía, no estaba seguro pero no quería que ella se fuese de su lado, se lo repetía miles de veces. Collie se acostó a su lado y se metió semi desnuda entra las sabanas, estaba helada, en la habitación estaba haciendo frío, asi que la abrazo haciendo cucharitas, no tardaron mucho en quedarse dormidos, estaban agotados.

      La mañana siguiente Collie se despertó a las nueve, observo a Bill dormir por su lado en la cama y sintió ganas de llorar, despertar con él al lado a ella era lo que más le gustaba de las mañanas, se levanto de la cama, entro al baño y hizo sus necesidades, al salir Bill estaba despierto y observándola fríamente.

      - Collie, pensé que te habías ido.-dijo tragando un poco fuerte, estaba agitado-
      - Te dije que no me iría a menos que tú me lo pidieras. –dijo ella con la miraba baja, mientras recogía alguna de sus prendas de vestir en el suelo- ¿o quieres que me vaya? –susurro-

      El se levanto de un salto y la abrazo con fuerza, luego la beso apasionadamente acariciándole el cabello, su corazón estaba a punto de explotar y no entendía que le pasaba pero no era bueno preguntar puesto a lo que había pasado en la noche. Finalmente el la soltó y se fue al baño a hacer sus necesidades, salió se coloco una bermuda, una playera y se arreglo su cabello, Collie no sabía a donde quería irse el pero no pregunto si no que se vistió colocando el traje de baño azul eléctrico, con el vestido del mismo color, se puso unas sandalias y los lentes. Ambos iban callados en el trayecto de la habitación al lobby y de allí a la limosina fue lo mismo, todo se sentía tan extraño y ella aun no comprendía porque tanto enojo por parte de él, cuando le menciono a Fiorella.

      Bill no quería que ella estuviera tan callada y ni siquiera comprendía porque era él quien estaba tan callado así que decidió hablarle.

      - Collie ¿sucede algo?
      - Ella volteo a verlo- No, no pasa nada –ella bajo la cabeza- pensé que era a ti que te pasaba algo.
      - El la acerco a él sentándola en su regazo- no me pasa nada, no me gusta que estés tan callada.
      - Lo siento –susurro ruborizada- 
      - Venga ya, vamos a ir a tomar un poco de sol en la playa. –el sonrío ampliamente y la beso  en los labios- 
      - Me parece buena idea. –ella levanto la mirada, cuando el sonreía sabia que el hielo de su corazón se había derretido-








¡Gracias por vuestros comentarios! me animan a seguir. El próximo capitulo ya es el final :'c 
 Pd: Este vídeo es un audio de mi cantando Espacio Sideral de Jesse y Joy es la primera vez que canto para otras personas así que no me juzguen cruelmente :'c  Clic aquí para ver el vídeo.

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sábado, 29 de septiembre de 2012

Capitulo 29. Un mal presentimiento.


     Media hora solamente había tardado Harry en llevarlos de regreso al hotel, Bill había optado por enviarle un mensaje ya que irse en taxi teniendo una limosina era algo realmente tonto de su parte, subió junto a Collie como un rayo, ella llevando algunas bolsas y el también, su objetivo era llegar y desnudar a esa mujer para jugar con su cuerpo, ser rudo, el rudo que tanto amaba pero con un poco de ternura aunque ella no lo mereciera por el berrinche de la tienda, aunque viéndolo desde otro punto el berrinche fue provocado y muy correcto, la chica no había tenido vergüenza y gracias a Dios que a ella no le había dado por volverse en un avión a Francia, de solo pensarlo se le revolvió el estomago.

      Ni siquiera habían entrado en la habitación y el la pego contra la pared besándola con pasión, bajando las manos lentamente por su cintura, pegando su erección contra el vientre de ella para que supiera que estaba tan listo como sentía que lo estaba ella. Collie se sonrojo por el arrebato que tuvo Bill y cuando este la dejo respirar lo miro con el deseo quemándole el cuerpo entero, sus hormonas estaban alborotadas y se sentía enfebrecida, a duras penas consiguió meter la tarjera para abrir la puerta ¿Quién diablos podría concentrarse en algo mientras un hombre caliente empujaba su erección contra su espalda? Nadie, exactamente, nadie podía concentrarse y el que si era porque no sentía nada, jadeo cuando el sonido electrónico indicando que la puerta estaba abierta se escucho. Entraron desesperados por quitarse toda la ropa, Bill coloco sus bolsas a un lado y ella las dejo sobre el mesón del mini bar, el la miraba con lujuria inyectada en sus ojos, era todo un espectáculo ver a ese hombre y agradecía a Dios porque solo ella podía ser expectante del acontecimiento. 

     Mientras ella se quedo parada junto al mesón, Bill sonrío con cierta picardía oscura y se acerco como un depredador que quería comerse a su presa. Collie era solo un corderito que estaba a punto de ser devorado por un hambriento Lobo, se acerco mucho mas, metió sus manos por las axilas de ella y la cargo como a una niña pequeña subiéndola al mesón, ese mujer en ese momento no pesaba para nada, le bajo el vestido por la parte de arriba hasta la cintura, le quito el brassier con agilidad y le agarro los senos masajeándolos suavemente, ella estaba sonrojada algo muy propio de ella y que a él nunca le dejaría de gustar, mirándola fijamente encamino su lengua hasta el duro pezón izquierdo, lo roso primero con los labios y ella se estremeció, procedió entonces a mojarlo con saliva y luego a succionarlo como cierto desespero, se paso al otro y le mordió el pezón con fuerza escuchando como ella gemía muy bajo y colocaba su mano en la cabeza de el acariciándola, oh mujer, la cargo nuevamente, ella enredo sus piernas a la cintura de él y este la llevo a la cama tirándose allí con ella, le beso los senos de nuevo y luego se levanto.

      - Joder Collie, estoy tan duro que duele  -jadeo un poco sacándose los pantalones y el bóxer, observando como Collie lo miraba fijamente a los ojos- mira lo duro que estoy. 
      - Ella bajo la mirada y se  lamio los labios- me encanta, me encanta, quiero… quiero tenerla en mi boca. Por favor.
      - En un momento mi hermosa dama –le sonrío lobuno- antes voy a quitarte esta ropa que me estorba.

      Le jalo el vestido y ella se quedo solamente en bragas, le quito las chancletas de playa y se subió sobre ella, Collie abrió sus pierna para que el quedara justo entre ellas, que sensación tan excitante, gimió, Bill le lamio el cuello y subió a sus labios, besándola, le abrió la boca y le introdujo la lengua exploradora, oh si, su lengua era una niñita exploradora, exploraba los dulces campos bucales de Collie, le agarro el muslo derecho y lo subió a su cadera colocando las manos  a cada lado de la cabeza de ella y observo su erección luego comenzó a moverse haciendo fricción, mientras ella le saco la camisa y le beso el pecho. Al dejar de moverse ella le cogió el rostro y lo beso con desespero mientras que el aprovecho para bajar su mano derecha hasta la vagina de ella y sentir debajo de las bragas cuan lista y mojada se encontraba ella, metió la mano por sus bragas y movió el dedo corazón lentamente sobre el clítoris, ella se retorcía de placer y sentía que la liberación estaba cerca pero no, el no iba a dejar que se corriera, todavía no, saco la mano y le metió el dedo con el que le acariciaba en la boca.

      - Chúpalo –le susurro al oído-

      Ella sin rechistar lo chupo con especial sensualidad, era la manera de darse cuenta a que sabía, sus líquidos era salados y no tan espesos como el semen de Bill, se ruborizo mientras se acordaba de las veces que le había hecho orales a Bill, tragar todo ese semen había sido una experiencia… agradable. Bill observada la succión que hacía Collie y saco el dedo, se aparto de ella y bajo dejando una reguera de besos sobre el cuerpo de ella, pasando por su ombligo  hasta llegar al vientre, le quito las bragas y le beso el vientre desnudo hasta asi llegar a la abertura de su sexo, olía delicioso, le dio un lametón a la abertura y luego ella abrió las piernas por completo permitiéndole una preciosa vista, estaba rosada, mojada y hinchada completamente, le lamio el clítoris, la saboreo completa y comenzó a succionarla, mordisqueo con dureza los labios vaginales mientras que ella sentía espasmos, al fin y al cabo estaba a punto de conseguir la tan esperada liberación y se desparramo sobre la cama al sentir como llegaba a ese orgasmo, se corrió hasta que quedo agotada mientras gritaba el nombre de Bill. 

      Con satisfacción en el rostro, Bill se puso de rodillas frente a ella y la sentó un poco dejando que ella dejara sus manos apoyadas en la cama para que pudiera ver lo que iba a hacerle, cogió su erecto pene dirigiéndolo hasta la vagina de ella y comenzó a rosar la rosada punta con el clítoris, ella gimió adorando lo que él estaba haciendo y el sonrío al ver lo preciosa que se veía luego de haber conseguido un orgasmo perfecto, Collie lo aparto con fuerza dejándolo acostado en la cama, Bill no entendía lo que ella iba a hacer pero pensar en que lo iba a sorprender lo puso durísimo, ella se coloco sobre el colocándole el trasero y su abertura vaginal sobre la cara, oh dios mío lo que él nunca había hecho, un 69, su corazón latió con fuerza y emocionado, Collie cogió el pene de él y lo metió todo en su boca, comenzó a succionarlo y el la nalgueo varias veces aun impresionado por ese arrebato de Collie, introdujo dos dedos en la vagina de ella haciéndola arquearse un poco y gimotear.

      - Oh dios mío Bill –gimió alto-
      - Eres tan preciosa Collie… mujer tu me traes como un loco deseoso. –jadeo para luego volver a succionarle los labios vaginales-
      - Te quiero tanto.

      Le lamio el pene de nuevo para que luego él se dejara correr completamente en su boca, ella cerró los ojos y dejo que ese liquido espeso y salado bajara por su garganta y la llenara por dentro, Bill la aparto y se subió sobre ella posicionando su pene otra vez endurecido sobre la vagina de ella y sin esperar a que ella respirara o hablara entro en ella invadiéndola por completo, Collie gimió tan alto que podría haberla escuchado todo el mundo pero ¿Qué importaba? Que todo mundo supiera que el si le cumplía perfectamente a su mujer, un pensamiento le nublo la mente y fue de Collie yéndose con Niall como en el sueño, tanta fue su rabia que hizo que Collie se levantara, la puso de espalda y la estampo contra la pared, le agarro con fuerza las caderas y entro con brusquedad haciéndola chillar.

      - Bill…

      Aunque estaba acostumbrada Bill estaba penetrándola como si quiera romperla completa, estaba a punto de lograrlo, su corazón estaba muy acelerado y tendría un ataque si no paraba, la puso de frente mirándola a los ojos y los de el estaban inyectados de rabia pero… ¿Qué pasaba? ¿Qué había hecho? Le cogió el rostro mientras él la destrozaba y jadeo mirándolo.

      - ¡Para, para por favor! –le grito-
      - No. –le grito el de vuelta-

      Ella le acaricio la mejilla y lo beso con pasión tranquilizándolo estaba muy tenso y sea lo que sea que fuese lo que le pasaba al besarlo había desaparecido, Collie no pudo resistir mas, la liberación golpeaba su vientre y se corrió, junto a el, el dejo todo dentro de ella, ambos cayeron sobre la cama exhaustos y jadeando.

      - ¿Qué te paso? –susurro ella acostada sobre el cuerpo de él, con la cabeza reposando en el pecho-
      - Collie, nunca me dejes por favor. –susurro recuperando el aliento- 
      - No lo hare –ella le beso el pecho dulcemente eso era lo que pasaba, el tenía miedo de que ella lo dejara- yo te quiero muchísimo y no voy a dejarte. 
      - El la abrazo con fuerza- eres mía y nadie puede apartarte de mí.
      - Ella frunció el ceño- no seas tan inseguro, se con quien quiero estar.
      - El suspiro aliviado- lo sé.


      El estaba luchando con sus miedos, uno de los mayores miedo que acaba de descubrir era que ella lo dejara como un perro, no se había dado cuenta de cuánto dependía de ella hasta que sintió que ella podía irse con Antuan cuando estaban en el restaurante, por eso quería darle todo, quería complacerla en todo porque no quería que se fuera nunca, nunca, se cernió a ella y le beso la cabeza.

      - Ha sido muy Uau, maravilloso. –admitió ella algo apenada ¿Por qué aun le apenaban esas cosas?-
      - Mucho. –el le acariciaba dulcemente la espalda-
      - Creí que jugaríamos. –le susurro sonrojada-
      - Eso creí también, pero tenía muchas ganas de follar Collie, demasiadas y no iba a perder tiempo con nada, solo quería alojarme dentro de ti amo como se siente. –le dio una nalgada- todavía tenemos mucho tiempo para jugar con las esposas, los látigos y lo que sea que tu eligieras porque aun no lo eh visto.
      - Ella levanto la cabeza y le dio un pequeño beso en los labios- que bueno porque es una sorpresota y te la quiero dar pronto. –se movió un poco y sintió nuevamente el pene de Bill golpearle las entrañas- uh, creo que un señorito quiere otra vez.
      - Bill sonrío sexymente, así despeinado parecía recién sacado de una portada de revista- al señor Bill Junior le encanta estar dentro de usted señorita Collie, ama la temperatura corporal de usted y de sus entrañas, son cálidas. –el beso apasionadamente- 
      - Por otro orgasmo vamos entonces.-la mordió el labio con fuerza-
      - Lo que usted ordene mi preciosa.

      Bill se lanzo al segundo encuentro y sonrío de verla tan feliz y rebosante tanto como lo estaba el apartando sus miedos decidió que esa noche era solo para darse placer juntos, como pareja, si pareja, su primera pareja real en años.

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      - Joder Tom, estoy muy nervioso. 

      Georg, Tom, Rei, Gustav y Roxan estaban en el restaurante de comida china La Belle Chine, Georg se sentía realmente nervioso porque ya había pasado bastante tiempo desde que conoció a Demi y habían salido algunas veces, el pequeño hijo de ella lo adoraba y el estaba más que emocionado con ese niño que era un verdadero amor. Estaba decidido a proponerle que fueran novios y si ella lo rechazaba se iría en picada hasta el abismo, esa mujer lo dominaba más que otra mujer en el mundo, era la Diosa Afrodita en el cuerpo de esa mujer dulce y madura.

      - No estés tan nervioso tío, todo saldrá bien. –dijo Gustav tranquilizando a su amigo-
      - Este momento es épico, nunca pensé que me emocionaría tanto de verte al fin sentando cabeza Georg –Roxán le dio un pequeño abrazo tranquilizador-
      - Yo tampoco lo creo pero ya ves todo puede cambiar en un dos por tres –Tom observo con ternura a Rei-
      - Ella se sonrojo- todos podemos cambiar nuestra forma de ser. –le dedico una dulce mirada a Tom y sonrío-
      - Y por lo que veo son dos más los que están con eso del enamoramiento. –dijo Roxán sonriendo con dulzura y abrazando a Gustav-
      - Me alegro mucho realmente que vosotros encontréis el amor, de verdad es un sentimiento único ahora solo nos falta Bill –suspiro- el solamente quiere jugar con los sentimientos de personas que tienen principios.
      - Tom frunció el ceño- ¿sabes algo que yo no Gustav?
      - Para nada –suspiro cogiendo su copa de vino blanco y tomo un sorbo-
      - Georg decidió cambiar el tema que habían tomado- bueno ustedes saben que yo dije que nunca iba a enamorarme pero… ahora entiendo eso de nunca digas “de esta agua no beberé” porque cuando la pruebas te vuelves adicto, o algo así va el dicho lo cierto es que estoy enamorado de Demi y espero que me diga que si quiere ser mi novia.
      - Exacto todos estamos aprendiendo la lección –Tom volvió a mirar a Rei y se acerco para darle un beso a la mejilla sonrosada de ella susurrándole al oído- estas preciosa.
      - Ella se ruborizo de nuevo y le devolvió el beso- Tú también.
      - Allá viene. –anuncio Gustav sonriendo- y trae a su niño, que lindo es.

      Demi entro echa un manojo de nervios porque estar cerca de Georg era algo muy genial porque se sentía perfecta pero también le daba algo de nervios ya que él le gustaba, más que gustar se estaba enamorando de él y ella no quería sufrir, el padre de Damon había muerto y desde entonces no se había permitido sentir nada por nadie, llego Georg y puso su mundo de cabeza, ese hombre de cabello liso de comercial, ojos verdes claro, cuerpo musculoso y pálido le encantaba y a pesar de ser menor era un encanto y maduro a su pensar.

      Georg se levanto esperando que Demi se acercara a la mesa, se inclino para cargar a Damon y llego sonriendo hasta él, le dio un beso en la mejilla y Damon estiro sus bracitos para que él lo cargara que niño tan lindo.

      - Demi, eh, ellos son mis mejores amigos. –señalo a los chicos-
      - Tom. –alzo la mano para saludarla-
      - Rei. –ella hizo lo mismo-
      - Roxán –ella se levanto y aparto un poco a Georg para darle un abrazo a Demi- un placer conocerte.
      - El placer es mío –ella se sorprendió un poco y se ruborizo-
      - Roxán se sentó y cogió al bebé- oh que hermoso niño. –le beso las regordetas mejillas y damon se ruborizo- 
      - Georg sonrío mirando a Demi-
      - Soy Gustav.  –sonrío observándola-
      - Un placer conocerlos chicos, Georg me ha hablado mucho de ustedes. –sonrío ampliamente-
      - ¿de verdad? ¿Qué te ha dicho? –pregunto Tom curioso-
      - Que ustedes son lo más…

       Georg la miro tomándola de más manos y obligándola de inmediato a callarse, puesto que se quedo sorprendida, le beso el dorso de la mano mirándoselas, subió la mirada de nuevo y sonrío atontado.

      - Demi, se que llevamos más o menos dos meses conociéndonos, pero a mí me parece que es un buen tiempo y que nos hemos conocido bastante, amo a tu hijo y tú me encantas por eso quiero pedirte que seas mi novia con opción a casamiento. –se echo a reír-

      Demi se quedo perpleja, ¡Novia con opción a casamiento! Sus ojos brillaban de la emoción y sus lagrimas amenazaban con salir pero eso no sucedería, observo por un momento a su hijo que la observaba y miro luego a Georg sería un buen padre para Damon de eso no le cabía duda.

      - Mami, dile te ti a papi Georg. 

      Ella abrió muchos los ojos ante la sorpresa y sonrío dulcemente asintiendo con la cabeza, Georg la abrazo con fuerza emocionado mientras que todos reían y los aplaudían con especial alegría, Damon estiro sus bracitos hacia Georg y este lo cargo, los tres se dieron un abrazo.

      - Estoy tan feliz por ustedes –dijo Roxán al borde de lagrimas- se ve buena mujer, si la lastimas Georg yo te asesino a ti. –se levanto y los abrazo-
      - Roxán siempre tan protectora. –dijo Gustav sonriendo mirando a su novia- por eso la amo.
      - Y yo a ti mi amor –ella se acerco a Gustav y le dio un beso-
      - Solo faltan ustedes dos. –Dijo Georg mirando a Rei y a Tom-
      - No falta, ya somos. –Rei se ruborizo por la afirmación y miro a Tom-
      - Él le dio un dulce beso en los labios y le acaricio la mejilla- exacto.
      - ¡Uau esto es maravilloso! –exclamo Georg-
      - Me comienzan a caer muy bien tus amigos. –dijo Demi sentándose al lado de Georg-
      - Por cierto ya es hora de comer tengo hambre. –Gustav hizo un puchero-

     Todos los observaron solo él podía hacer ese tipo de cosas y verse tan tierno, comenzaron a reír y luego pidieron comida para celebrar los noviazgo que se acaban de confirmar, solo extrañaban a uno y era a Bill.

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    A las doce del medio día, Collie se despertó perezosamente y observo que Bill no estaba a su lado, se asusto un poco pero vio la puerta del balcón abierto, se enredo la sabana de satén alrededor de su cuerpo y se levanto dirigiéndose hasta allí, ¡UAU! Bill estaba ordenando la mesa para desayunar y hacia una pequeña brisa que la envolvió por completo, la vista era de las más hermosas que había visto en toda su vida y se acerco a Bill que estaba de espaldas a ella, le dio un beso en su hombro desnudo y este se asusto un poco pero luego sonrío y la beso en los labios.

      - ¿Cómo amaneciste? –pregunto tierno-
      - Perfecta –suspiro besándolo- mejor que nunca.
      - Me alegro.
      - ¿y tú? –ella se sentó en una silla-
      - Demasiado bien –el se sentó en la suya-
      - Gracias por lo del desayuno, pero debía hacerlo yo, soy la mujer –se ruborizo-
      - Estabas tan hermosa dormida que no quise despertarte así que lo hice yo mismo, ordenar todo no es un problema. –se río-
      - Es cierto. –ella observo los waffles con fresas y miel su apetito se abrió- tengo mucha hambre.
      - Come bastante hoy tenemos un día ajetreado, tenemos que ir a ver a los de Paramore quedarnos todo el concierto y luego ir a hablar con los empresarios que quieren hacer negocios con nosotros, presiento que hoy será un día genial.
      - Presiento lo mismo.

      Pero ella se había levantado con un mal presentimiento ¿Qué demonios iba pasar?




¡Gracias por vuestros comentarios! este capitulo si que estuvo ardiente .-. xd espero que les guste mucho y comenten, faltan solo dos capitulo y se acaba u.u' PERO viene la segunda temporada ;3

PD; pasen por mi blog http://elcorazondeunescritor.blogspot.com/ les gustara lo sé.  ;)
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